Opening Plenary

Frank Vogl, Huguette Labelle, Eduardo Stein Barillas, José Miguel Insulza, Luis Moreno Ocampo, Juan Jose Daboub, 12th IACC, Plenary transcript, Governance, Development, Sustainability, Energy Market, Financial Sector, Human Security, Climate Change, Natural Resources, Civil Society

Frank Vogl:

Excellencies, Ladies and Gentlemen,

Good morning. It is wonderful to be here. I am very privileged to open this session. We have an enormous challenge. “Towards a fairer world: Why is corruption still blocking the way?” That is our subject. We are going to try to be very informal this morning. We are going to ask our very distinguished speakers and panellists to make very brief opening remarks and then we hope to have an intense conversation, not just up here, but also that will involve you.

We have excellent starting cards. First of all, I would like to thank immediately on my left President Luis Alberto Moreno, President of the Inter-American Development Bank; I would like to thank José Miguel Insulza, who is over here, Secretary General of the Organization of American States; I would like to thank Mr. Daboub, who is the Managing Director of the World Bank, with major operational responsibilities; and I would particularly like to thank Huguette Labelle, the super star, the rock star of anti-corruption and Chair of Transparency International.

[Applause]

But before we can go in, I’d like each of you to turn to your neighbour and shake hands, and say who you are.

Ok. Ladies and Gentlemen, we are now all friends. We are family, so we can have kindred discussions. I’m very delighted that we are all going by the Vice President of Guatemala. His Excellency Eduardo Stein is going to open our opening remarks. So, we are very challenged today. We come to many conferences, we hear many fancy speeches, but we want to take something away. We want to take away the knowledge that can give hope to the millions and hundreds of millions of poor people who are without home. And who have no hope for their children. Because of corruption. Our challenge this morning is to stimulate them. So, if I could maybe ask you to start with very brief remarks, because we will have more chances to talk between ourselves immediately afterwards. I think it will be a wonderful way to start. You may seat here, you may use the podium, as you please. But, let us go, let us debate, let us open this conference and let us look for results.

Sir, the floor is yours.

Eduardo Stein Barillas:

Good morning, I’d rather be near the friends than on the podium. Muy buenos días, amigas y amigos todos. Muy bienvenidas y bienvenidos a Guatemala.

El tema del panel es particularmente intrigante porque conjuga esfuerzos que desde un nivel reglamentario, jurídico, legal, institucional, cualquier administración pública está obligada por la mayor parte de sus marcos constitucionales, por el mandato popular que recibieron. Y como mandatarias o mandatarios de las estructuras democráticas, de la mayoría de nuestros países hay una obligación pública que es quizás el desafío más grande que sobre todo países pequeños como los nuestros enfrentan e, insisto, como los nuestros. Porque Guatemala, como país pequeño, en una franja geográfica que ha sido históricamente corredor de ilegalidad, se ve sujeto al embate de organizaciones criminales transnacionalmente organizadas, que, como están al margen de la ley, tienen acceso a cualquier tipo de recursos de tecnología y de facilidades en un marco de impunidad. Por eso es que públicamente, el esfuerzo de emitir leyes nunca es suficiente si no hay la voluntad política de esforzarse por su aplicación en un marco general de transparencia.

Podría entrar en muchos detalles de lo que esta administración no solamente ha intentado, sino ha logrado con éxito, pero resumo algunos de ellos. Comenzando por las primeras semanas de gobierno, en donde el Presidente de la República obligó a todas las entidades que dependen del organismo ejecutivo a someterse a un sistema público de adquisiciones. Por vía de Internet, todas las empresas pueden concursar a las demandas de necesidades de cualquier organización y ésta está obligada no solamente a escoger dentro de las concursantes sino a informar de los resultados y de los criterios.

En segundo lugar, la recuperación de los controles democrátios de nuestra institucionalidad que recibimos en un estado sumamente maltrecho. No solamente por su desorganización o debilidad técnica, sino porque también hubo amplios espacios de corrupción pública. La última y más reciente decisión de esta administración emprendida por la Superintendencia de Administración Tributaria al intervenir, literalmente, las cuatro aduanas más importantes va en esa dirección.

Pero, casi siempre, el ámbito de la transparencia, el ámbito de la lucha contra la corrupción sale focalizado en las autoridades públicas o en las estructuras de gobierno. Porque son las más fáciles de visualizar y, por supuesto, las que están obligadas a una fiscalización constante. Pero, ¿cómo entrega a cuentas públicas la sociedad civil? Están en muchos países ensayándose nuevas modalidades para ello, en la medida en que también muchos de los ámbitos de corrupción no solamente necesitan del partenariado o la asociación de alguna o algún funcionario público, sino también un socio o cómplice, que es el que se beneficia del ámbito de corrupción.

Pero quisiera agregar al comentario un aspecto que para nosotros resulta esencial, sobre todo para una nación tan desigual como Guatemala. En la medida en que la población pobre y extremadamente pobre no tenga oportunidades claras, francas, eficaces, fluídas, ágiles de acceso a una estructura de seguridad social, en esa medida, esa población será siempre presa de un clientelismo político. O del clientelismo del crimen organizado que funciona en muchos territorios como Robin Hood, substituyendo las funciones de servicio público, supliendo incluso esquemas de protección local, pero sobre todo, demandando de la propia población un marco de seguimiento de favor, de protección que lo estamos viviendo cotidianamente en Guatemala y en otros países.

Muchas veces, en nuestro diálogo internacional, y con eso terminaría estos comentarios iniciales, vemos países del mundo desarrollado que no alcanzan a comprender la gravedad de esta situación en donde una población pobre accede al ámbito de favores de marcos políticos o de marcos de ilegalidad porque no tiene otra forma de procurarse los magros beneficios que está buscando. Entonces, un par de láminas, un poco de arena, alimentos, vestuario, pueden ser una moneda de cambio para crear estos esquemas clientelares que reproducen la corrupción.

[Applause]

Frank Vogl:

Thank you, Sir. You started by telling us of the realities. And we wish you luck with that programme. Ladies and Gentlemen, before we get too gloomy I have been greatly privileged to be associated with Transparency International and the partnership that Transparency founded over many years. And I can tell you, a huge amount has been achieved. But I also look every day on the web site that I run for Ethicsworld and I see the news reports of more corruption. They [inaudible] Huguette is really like. Tell us the years used. Top from your heart, with all of your experience. Thank you.

Huguette Labelle:

Thank you, Frank. Estoy encantada de encontrarme en Guatemala para esta reunión internacional tan importante. De parte de nuestro movimiento global, quisiera expresar nuestro sincero agradecimiento al Gobierno de Guatemala, a Acción Ciudadana de Transparencia Internacional y a todos los responsables por la hospitalidad que nos han brindado como anfitriones de esta reunión.

Vice President, esteemed panellists, friends and colleagues:

Those of us who are here today are a very privileged group. Let us be mindful of the billions of people living in poverty, living under repressive regimes, and living in the shadow of violent conflict. Today, many people are in jail because they dare to speak. Some of them have been executed because they dared to speak. After a few decades now, we have come to a strong realization: that poor governance and corruption have been undermining the basic efforts of the South and the North: to fight poverty, to improve access to basic services, to health, to education. And to establish responsible government. In other words: to improve the quality of life for human beings around the world.

For that is our real goal: less suffering, more opportunities for self-determination for life in dignity, for human rights to be respected. In other words: a world where we have nations of just societies.

Based on this realization, the work of Transparency International and efforts of the anti-corruption movement has helped to map out the problem, to scope it. We have seen that corruption keeps schools from being built, children from going to school. That corruption saps the resources for fighting AIDS, for maternal health. And this is happening everyday around the world. On all continents. That corruption is the handmaid of repression and censorship. That corruption undermines the private sector investment and squeezes the playing field for small businesses. That it distorts government decision-making in innumerable ways. And that corruption rogues people of their faith in institutions.

We have developed models over the years, such as the National Integrity System, that help us diagnose the health of institutions. We develop legislation models, conventions that aim to stem the loss of the financial life blood of nations. We successfully lobby governments, developing institutions and multinational corporations to put an end to this business as usual. And we should be proud of these accomplishments. But, is a big “but”: we must also recognize that we are not there yet. That we would like to be, that social, political and economic development that will ensure better lives for future generation hangs in the balance. And it hangs on precisely the questions that we are here to discuss today: questions of accountability, of transparency and of integrity.

We all know, for example, that there are billions of dollars that have been taken out of countries that should be there today. We need to continue to work together on the restitution, so that the people of these countries can enjoy the benefits of the money that has been taken out by repressive regimes.

I look across this room and see an immense resource, people of conviction, people of integrity, people whose diverse backgrounds and expertise reflect the complexity of the task that is before us. The frustration that inspired the title of this conference is an energy that we can harness to solve these problems. And we must use this conference as an opportunity to reach across our individuals areas of practice. In ways we may never have thought of before. We must see that the tools in place, the United Nations Convention on Anti-Corruption, The Business Principles for Counting Bribery, that their potential as examples of what we are doing, has yet to be fully realised. And we must look also to new approaches that take into account the human dimension of the problem of corruption. Our attention must reach from the ratified halls of government, of Academia, to the crowded streets, the town halls farms, where real people live and face the frustration of corruption on a daily basis. We need strong civil societies across the world. We must stimulate hope, Frank [Vogl], to go back to your point, and create demand for accountability, set the stage for a future, where we no longer complain of entrenched networks of corruption, but can be proud of having forged entrenched partnerships of integrity.

Thank you.

Frank Vogl:

Let us now turn to the President of the Inter-American Development Bank. This institution was right there very, very quietly, on the very first endeavour of Peter Eigen and Transparency International, when he ventured forth to Ecuador, trying to start the TI movement. And the support of the IDB even back then was remarkable and was pioneering. It is with great pleasure, Sir, that we welcome you here and I know that the people of Guatemala are particularly pleased, because in a few months time the IDB will actually be holding its annual meeting here. And I hope corruption will be on the agenda. Sir, we look forward to your remarks.

Luis Alberto Moreno:

Thank you very much, Frank, for your introduction. It’s a privilege and an honour to me to be here today in this very important meeting. I want especially to welcome the members of the panel that are here with us.

Y quisiera empezar para decirles que, todos nosotros sabemos que sin integridad no hay desarrollo. La corrupción roba las oportunidades de la mayoría de los latinoamericanos porque impide que nuestros países compitan, que crezcan y que generen empleos que son la única solución a la pobreza estructural.

Cabe entonces preguntarse, ¿cuál es el rol de un banco multilateral ante la corrupción? Y, efectivamente, ¿qué hemos aprendido en el BID al respecto? Quizás, lo primero que hemos aprendido es la importancia de la humildad. En las distintas operaciones del Banco, en que estamos expuestos a los mismos riesgos que sus países miembros. No somos inmunes a este problema y, por ende, no tenemos el monopolio de la virtud.

Cuando, como decía Frank [Vogl], en los años noventa, iniciaba el gran debate de la corrupción, mi antecesor, Enrique Iglesias, eligió el camino de la autocrítica y apostó entonces a profundizar y a actualizar mecanismos de control interno de nuestra institución. Así, se inició un diálogo con nuestro Directorio Ejecutivo que concluiría en el año 2001 con la aprobación del denominado Marco Sistémico Contra la Corrupción, que fortaleció todas nuestras actividades de prevención, investigación y de sanción. La administración del Banco también inició una revisión al Código de Ética. Yo, recientemente, pude impulsar este proceso, cuando asumiera la Presidencia del BID hace algo más de un año. Y estoy orgulloso que ese nuevo código de ética fuera adoptado en el mes de marzo.

Pero todos sabemos que las normas y los códigos no garantizan nada. Por eso diría que la segunda lección que hemos aprendido es la importancia de contar con un sistema de control ágil, eficiente y profesional. Hoy, en el Banco, tenemos un Comité Superior de Investigaciones de Fraude, una Oficina de Integridad Institucional y un Comité de Sanciones. Desde el año 2004, esta Oficina de Integridad Institucional recibe denuncias por diversos canales y realiza investigaciones sobre cualquier irregularidad al interior del Banco o en los mismos proyectos que financiamos. Cada año, esta Oficina publica un informe de sus actividades. Por ejemplo, en el año anterior, se recibieron 138 denuncias, tanto internas como externas, por presuntos casos de fraude, de extorsión, de soborno y de manipulación de contratos. Durante ese mismo año, se cumplieron 144 investigaciones y en los casos justificados se aplicaron sanciones como la inhabilitación de personas y empresas, que no podrán hacer negocios con el Banco durante un periodo determinado. Y con el despido de un alto funcionario en nuestra sede por malversación de fondos. También remitimos varios casos a las autoridades de nuestros países miembros cuando hemos encontrado indicios de violaciones de las leyes de los países en los cuales trabajamos.

Comparto estos detalles con ustedes para que no les quede duda alguna sobre la seriedad de nuestra institución y, sobre todo, de nuestro compromiso. Esto no significa de modo alguno que nos consideramos una suerte de policía de corrupción, puesto que preferimos un enfoque equilibrado que ponga énfasis en la prevención. Al interior de nuestra institución, cumplimos rigurosamente con la obligación fiduciaria de garantizar la integridad de nuestras actividades. Pero hacia afuera, buscamos colaborar constructivamente con nuestros países miembros, que también se han comprometido por esta lucha. Esto significa escuchar, aprender y apoyar las iniciativas y nacionales. Y en esto hay muchos ejemplos que han venido rindiendo frutos. El BID, por ejemplo, tiene una amplia cartera de proyectos de fortalecimiento institucional, de sistemas judiciales, de contralorías y de entidades de control administrativo. Financiamos en varios países la modernización de los sistemas de compras públicas, de aduanas y de impuestos. Promovemos la participación activa de la sociedad civil en el control del gasto público, por ejemplo con nuestra contribución al Fondo Regional de la Promoción de la Transparencia.

En esta misma conferencia, estamos participando en tres talleres prácticos sobre cómo investigar corrupción en múltiples jurisdicciones; cómo prevenir conflictos de interés en el sector público y cómo combatir la corrupción en el nivel local. También financiamos la traducción y la edición al castellano del reporte Global sobre la Corrupción de Transparencia Internacional sobre Corrupción y Salud, el cual será presentado también en esta conferencia. Quisiera felicitar y agradecer a Transparencia Internacional por su excelente trabajo.

Estos esfuerzos conjuntos han producido varias lecciones.

Pero pienso que podemos y debemos hacer mucho más. Para concluir quisiera referirme a dos grandes desafíos, que creo se deben convertir en grandes oportunidades. El primer desafío se relaciona con garantizar la transparencia de los mega proyectos de infraestructura que se vienen adelantando en nuestra región. Como todos sabemos, la historia de los mega proyectos en nuestra región no ha sido siempre ejemplar en materia de transparencia. Y es por esto que no podemos repetir errores. Estoy convencido de que hoy tenemos la experiencia y el consenso sociales necesarios para convertir estos mega proyectos en laboratorios virtuosos de la transparencia y de la participación ciudadana. Por ejemplo, en Panamá, más recientemente donde se aprobó un referendo para la ampliación del Canal de Panamá. Este gobierno ha ya demostrado gran liderazgo en este sentido al poner estos temas en el centro del proceso de la ampliación del Canal.

El segundo desafío tiene que ver con el apoyo a los compromisos internacionales asumidos por nuestros países miembros. Hace poco concluyó la primera ronda del Mecanismo de Seguimiento y la Implementación de la Convención Inter- Americana Contra la Corrupción, tema en el cual hemos venido trabajando con el Secretario General de la OEA. Y pensamos unir mucho más nuestros esfuerzos, ya que, como ustedes saben, los informes que produce la OEA en cada país contienen valiosas recomendaciones acerca de cómo fortalecer esta Convención. Varios de nuestros países miembros también han ratificado la Convención de la OECD Contra el Soborno a Funcionarios Públicos Extranjeros, cuyo mecanismo de evaluación también ha indicado la necesidad de incrementar la capacidad de prevención y de control. El proceso de ratificación de la Convención de las Naciones Unidas contra la Corrupción, la Convención de Mérida, avanza también decididamente en nuestros países miembros.

Tengan entonces la certeza de que el BID seremos y seguiremos siendo un firme aliado de los gobiernos que quieran transformar las recomedaciones de estas Convenciones en realidad. Y para esto contamos con los recursos, conocemos bien nuestra región y nos sobra voluntad para encarar justos este desafío.

Muchas gracias.

Frank Vogl:

Thank you so much Mr. President fand or your challenges, too. Makes us turn immediately to the Secretary General of the OAS. Sir, in December of 1994, the leaders of the Hemisphere met together in Miami to the Summit of the Americas. And that was the very first declaration on a major scale by so many nations that included a firm commitment against corruption. It was a landmark. And following that, we saw the OAS Convention, and now we have challenge number two: we now hear about that. But you are now on the spot. Tell us, Sir, is it working?

José Miguel Insulza:

Thank you very much for the presentation and for the challenge. I hope that I can say something that relates to what the Chairman of the conference said at the beginning. That it’s not just a matter of words, it’s also a matter of doing things and what have we been doing.

Primero quisiera sacar cuatro conclusiones que hemos obtenido del trabajo de estos años.

Yo creo que lo que hemos hecho desde 1996 hasta ahora (en 1996 se firmo, se aprobó la primera Convención Interamericana contra la Corrupción). Y si ustedes examinan la Convención de Naciones Unidas contra la Corrupción, creo que los latinoamericanos tenemos motivos para estar orgullosos de la cantidad de preceptos de nuestra convención contra la corrupción que fueron incorporados a la Convención de Naciones Unidas. Y aprendimos que efectivamente es posible prevenir y combatir la corrupción. Si es que lo entendemos como un proceso y no como algo que se pueda simplemente terminar en un solo día o por la dictación de una sola ley o una sola decisión o convención. Más aún, creo que a pesar de las muchas medidas que se han tomado, algunas las mencionaba el Vicepresidente respecto de Guatemala, otras las mencionaba el presidente de otro país, se han tomado una cantidad muy importante de medidas por transparencia en nuestra América. Sin embargo, el efecto en las personas, en los ciudadanos seguirá siendo retardado. Son muchos años de opacidad, muchos años de falta de transparencia, muchos años en que la gente ve que las cosas se consiguen por vías no formales, para que la gente de un día para otro crea que se terminó la corrupción. La percepción de corrupción en América Latina al menos es mayor que lo que se puede verificar concretamente.

En tercer lugar, yo creo que es importante señalar que hemos verificado también que las responsabilidades tienen que ser compartidas en estas materias. Esto no son materias solamente del sector privado, generalmente, cuando se habla de corrupción se habla mucho más del ciudadano o del funcionario corrupto, que del empresario que lo corrompe, o de la sociedad que mira hacia el lado mientras la corrupción se produce y la toma como una cosa natural. La corrupción es una materia de responsabilidades compartidas de los estados, del sector privado, de la sociedad civil y de la Comunidad Internacional.

Ahora, ¿cuáles son las áreas en las cuales creemos que es necesario trabajar?

La primera ha sido mencionada aquí. El primer reto no es ya firmar más Declaraciones. Ya hemos firmado demasiadas Declaraciones en esto y en muchas otras materias. El problema es cómo hacer que estas Convenciones, estas Declaraciones, se cumplan. Lo cual supone mecanismos de evaluación dentro de los países, mecanismos de fiscalización dentro de los países, recomendaciones específicas a los estados sobre las áreas en que deben avanzar, mejoramiento sustantivo de los mecanismos de fiscalización y rendición de cuentas. Y desde el punto de vista de la Comunidad Internacional, programas de recuperación técnica que ayuden a los países a mejorar sustantivamente sus instituciones.

Nosotros tenemos un mecanismo de este tipo ya en marcha. Y a él me voy a referir en casi todas las observaciones que voy a hacer aquí. Hace algunos años, 28 de los 33 estados que firmaron la Convención Inter-Americana contra la Corrupción acordaron un mecanismo de verificación, un mecanismo de seguimiento. Hacemos evaluaciones anuales y cada país miembro es presentado por un librito en el cual se le dicen exactamente las cosas que van ocurriendo en relación a su cumplimiento de la Convención, dónde están sus fallas, dónde están sus dificultades e intentamos desarrollar programas de cooperación para ayudarles a corregirlas. Por ejemplo, para citar algunas de nuestras evaluaciones relacionadas con la Convención, en la última evaluación al 54 por ciento de los estados se le recomendó adoptar medidas para ampliar el acceso a la información pública. Para verificar corrupción todavía tenemos un déficit de transparencia. Los estados no entregan suficiente información a la opinión pública y a la sociedad civil respecto de su quehacer y eso hace difícil la verificación. Al mismo tiempo, a un 67 por ciento de los estados, o sea, a dos tercios de ellos, se les pidió que tomaran provisiones para la efectividad de las normas de la preservación de los recursos públicos. No existe aún, en nuestros países, al menos en dos tercios de ellos, suficientes mecanismos institucionales para controlar el gasto público, para hacerlo transparente, para hacerlo verificable y para someterlo a una adecuada rendición de cuentas. Tenemos todas las disposiciones, casi todos, respecto de las declaraciones patrimoniales de los funcionarios. Sin embargo, en el 82 por ciento de los casos encontramos que las declaraciones patrimoniales de los funcionarios no son suficientes para prevenir y tratar conflictos de intereses. Y por último, consideramos que de la mayor parte de los países, solo una minoría no adolece de medidas para evitar la llamada puerta giratoria, es decir, los conflictos de intereses, que se provocan durante y con posterioridad al desempeño de las funciones públicas.

En todos estos aspectos, tenemos, creemos, mediciones adecuadas. No son mediciones subjetivas. Son mediciones hechas sobre la base de la información que los mismos países nos entregan.

Otra conclusión que tiene que ver muy directamente con la transparencia en el financiamiento de campañas y partidos políticos. La corrupción política está en la raíz de otras modalidades de corrupción. Tenemos en todos nuestros países normas aprobadas respecto de la transparencia en el financiamiento de las campañas y de los partidos y, sin embargo, los sistemas de control no están funcionando adecuadamente. Un 90 por ciento de los estados recibieron recomendaciones para fortalecer sus órganos de control superior en relación con estas medidas de la Convención.

Tenemos que hacer funcionar de mucho mejor manera la cooperación a la asistencia judicial mutua, penal y en materia de extradición, en el combate contra el lavado de dinero, en la recuperación de activos producto de actos de corrupción, en la negación de acogida a funcionarios corruptos y a quienes lo corrompen. Los análisis de las respuestas de los 28 estados de la OEA que se someten al sistema de verificación (dos cuestionarios), mostraron que en el 73 por ciento de los países la doble incriminación curiosamente puede ser causa para el rechazo de la solicitud de la asistencia judicial mutua. Solo el 35 por ciento de los países han hecho gestiones para recuperar bienes originados en actos de corrupción. El 60 por ciento no ha tomado medidas que le permita compartir los bienes decomisados. Y un 65 por ciento no ha tomado aún medidas adecuadas para negar acogida a los funcionarios corruptos de otros países.

En todas estas áreas de cooperación internacional tenemos que funcionar, tenemos que trabajar. No es posible que enfrentando el conjunto de la corrupción, en el Hemisferio no existan entre nosotros las normas que nos permitan cooperar de manera efectiva. Tenemos que avanzar en el campo de responsabilidad de las empresas, porque el sector privado, repetimos, es parte del problema y tiene que ser parte de la solución. Como ha dicho el Presidente del BID, en la OECD existen normas muy estrictas sobre estas materias. Nosotros no las tenemos. Uno de nuestros estudios demuestra que la responsabilidad penal de las empresas que sobornan no aparece adecuadamente regulada en ninguna de las legislaciones nacionales analizadas. Los estados tienen que tomar las medidas que corresponden. Las empresas tienen que fortalecer sus mecanismos de control interno. Y tenemos que ser capaces de sancionar también la corrupción o la ayuda a la corrupción que proviene del sector privado.

Ahora, creo que es muy importante señalar, sin embargo, lo mucho que hemos avanzado en esta materia y lo mucho que esperamos todavía del desarrollo de la actividad que podamos hacer en cooperación internacional y de parte de la sociedad civil. Esta conferencia tiene para nosotros la mayor importancia precisamente por eso. Nuestra evaluación demuestra que el 90 por ciento de los estados debe tomar formas adicionales para facilitar a la sociedad civil el seguimiento y fiscalización de la gestión pública. Tenemos que abrir paso a la contribución de la sociedad civil y a los medios de comunicación sociales. De manera que el combate contra la corrupción sea no solamente un combate de los poderes públicos sino también un combate de toda la sociedad.

Muchas gracias.

[Applause]

Frank Vogl:

Thank you very much indeed, Sir. We turn now to the World Bank. Tomorrow, by the way, at 6 p.m. there will be a special plenary on World Bank and corruption for those who want to dig deeper. You know, there are more economists in captivity in the World Bank than in any other institution in the world. One says over economists: they are people that when they see something working in practice, they are squealing a theory. But you, Sir, come to the World Bank, you are new, and you come with a great deal of political experience to level the economic wisdom of the institution. And so we look to you this morning, to lead us into a little more global perspective of the world fight against corruption. Thank you.

[Applause]

Juan José Daboub:

I am an Engineer, so, I think I am in a position to express a little bit better of what the Bank wants to do in this area.

Excelentísimo Señor Vicepresidente de la República, señora Labelle, señores Moreno, Insulza, distinguidos invitados, miembros de la prensa, señoras y señores:

Estoy muy contento de estar en la hermana República de Guatemala, representando al Presidente del Banco Mundial, el señor Paul Wolfowitz. Felicito a Guatemala, por el esfuerzo en el manejo de las finanzas públicas y a Transparencia Internacional por su incansable labor de acercar a los gobernados con los gobernantes. Your effort, Ms. Labelle, and those of Transparency International are indeed making a difference.

The World Bank is here today to listen and to share our work towards improving governance as a central element of our continuing fight against poverty. Our mission of poverty alleviation can only be accomplished by creating opportunities for the poor. Today, one of the main obstacles for people to access opportunities is weak or poor governance. Poor governance leads to corruption; corruption weakens fundamental systems, it disturbs markets and it encourages people to apply their skills and energies in non productive ways. In the end, government and citizens will pay a prize: a prize in lower incomes and lower investments.

As a developing institution, the World Bank needs to ensure that development funds are used effectively and for the intended purposes.

Our enhanced governance and anti-corruption strategy recently endorsed by the governors will be a step up our assistance to countries to strengthen their efforts to root out corruption. Drawing from lessons of the past, brought consultations across many sectors of the countries and constructive opportunities such as this one today, our strategy is organised in three levels of activities: at the country level, the project level and the global level.

At the country level, we’d like to work closer with the media, with civil society, with the private sector, with government and with champions of reforms, and streamline their ideas and inputs in our country assistance strategists. At the project level, we are looking for oversight mechanisms for disclosure of projects information and timely handling of complaints. At the global level, yours as expressed by my colleagues, we are advocates for compliance with the OECD and other international agreements. At that level, we’d also like to work with organisations like Transparency International and others that have a world wide representation; and in working together with other members of the International Community, especially governments and development institutions.

Throughout the next three days, we will have a chance to go into more detail about the Governance and Anti Corruption Strategy of the Bank. So in the few minutes that I have left, I would like to pose a question that I have faced many times in previous life in Academia, the private sector and the public sector, but also during a recent trip to Asia and Africa. It is also a question that Transparency International in this conference is inviting us to answer to discuss, in the context of why corruption continues to be a roadblock. And the question has to do with the level and the kind of government intervention that creates and ends corruption. For 12 years I served my country, El Salvador. I had the opportunity to transform the telecommunications sector, the electric sector, to contribute in attracting the private sector, which creates jobs. Jobs is the best mechanism to alleviate poverty. And helping to capitalise this macroeconomic position to consolidate the investment grade rating as well as its highest level of economic freedom. This was possible because we changed the role of the government from an orchestra director to a referee that it is strong but [inaudible]. We let people take destiny into their own hands, so our pass from hardship to investment grade produced the sharpest poverty reduction ever registered in our history: 50 percent reduction in ten years.

And there are many other examples of other countries that have through the path of continuous reforms and the help of good governance reached prosperity. Countries like Chile, Ireland, New Zealand, Taiwan, Hong Kong, Poland, the Czech Republic, to mention a few, who decided to open their economies to strengthen their macroeconomic position, to create competitions in every place possible to reduce the red tape, to privatise, to integrate themselves to the world and to have regulatory frameworks that work with very little if any arbitrary decision making power. I encourage you to ask yourselves after each of the speakers during the next three days, the question I posed to you. If we can answer this question, we might also find the answer to why we do not have yet a more just world.

De nuevo, muchas gracias a Guatemala por tenernos acá.

Thank you very much.

[Applause]

Frank Vogl:

Thank you everybody. We come now to the Question and Answer period. We put our guests on the spot. But I think it is fair to them to know who the audience is. So first, I would very much like it if Barry, you and the members of the Council of the IACC would just rise. It’s these people who have done so much to bring us here. And we owe them some applause. Thank you.

[Applause]

But, Ladies and Gentlemen, I could single you out, many people of this audience. But I want to take just 30 seconds to highlight one particular feature of our conference. We have just learned, just last night, that Christian Mounzeo, a remarkable anti-corruption fighter and leader, and a member of the International Board of Directors of the new Extractive Industries Transparency Initiative, EITI, has been arrested by the authorities in the Congo. This is an outrage; I applaud the Annual Meeting of Transparency International which last night passed a resolution to protest this outrageous act. It is a call for his immediate release. But it brings hope to all of us, that it is not just conventions. And it is not just for initiatives that are not going to end corruption. It is the individual courage of so many.

Tonight, we will honour a great leader, a public prosecutor from Peru: Ana [Cecilia] Magallanes Cortés of Peru will get the TI Integrity Award. And I urge all you, as you go home and you think about it in the months ahead to send to TI your nominations for the Integrity Award. Because no cause succeeds without champions of courage. And tonight, we have a great opportunity to honour one of them.

But, sitting here in this audience today, I saw remarkable people who deserve our continuous support. I am not sure if they are all here. They come from Venezuela and Sri Lanka, from Russia and Zimbabwe. And many other countries where governments are now trying to clamp down on civil society and the freedom of civil society. If they are here, please stand up, and I want to be very selective, just a few: [inaudible] I do not know if she is here, but she is on the programme and that is why I thought of her, who has done so much as a sister in the fight against corruption. I think, of course, of Elena Panfilova of Russia. If Elena is here, where are you, Elena? I am sure, you are here, somewhere. I think of John Githongo of Kenya. I think of Kamal Hossain, the founder of Transparency International, who fights and fights in Bangladesh, a country where it has become difficult. Please, stand up [applause]. I think of Doreen Nelson from Zimbabwe. Doreen, are you here? There she is! [Applause]. And she is here with friends from Zimbabwe! [Applause]. And imagine the courage in that country to take on public sector corruption. And the collusion with private bribe payers. And, finally, because we do not have time to go through the more, let me welcome, my friends, Devendra Raj Panday, who all over this year, spent three months in prison in Nepal, because of the fight against corruption [applause]. We do not have time, of course to single out the many others in this audience of courage. But I hope, we are all inspired by them and we support them. And understand that it is they and many others, and all of you in this room that will make a difference.

So, Mr. Secretary General, we have heard the remarks about the OAS Convention and Conventions elsewhere. And I wonder if you could take this opportunity, just to go and dig a little deeper. Because the question on the mind of so many is: what is the leverage, what could civil society do, what could other entities do, perhaps, to help you foresee that the Convention is implemented? To see that more is done on this very, very important mechanism? Perhaps you could explain a bit in that area.

José Miguel Insulza:

Well, thank you very much. First, I would suggest that no real mechanism of modification, on matters of corruption on the Convention is valid without the full participation of civil society. Actually, I should say, I should have said probably in a stronger way that our mechanism on the Convention includes the participation of the civil society. That is always, we do get a lot of information from the governments and I think that we have much encouraged things like that. We have some members of the Commission who are members of governments are really very much, very forthcoming; they really much want to do it well. So we get a lot of information from them but you have to verify that information to make sure that is real. And that comes usually from organizations of civil society. So, I think that an organized civil society provides the basic information that can be verified also, and see how things are working in the country. It’s very necessary that this is organized. Because, as I said before, the impression of people in societies about corruption is usually much harsher than the reality we find. In several countries there are polls, in which we ask the people how much corruption is there in your country? And over 50 or 60 percent will say that there is much corruption. But when you ask how many acts of corruption have you witnessed? the number falls down. So, an organized civil society and a serious dedication of institutions to this can certainly be very helpful. But finally, of course, this lies on the governments. We have to continue, that is why what you said at the beginning was very, very proper. We have to, all together, all the international organizations and civil society, international organizations of civil society such as yours, we have to press the governments to lean space to civil society. We have a problem today in our region and everywhere, in which we have a lot of democracy, we have democracy [inaudible] as long very much in Latin America. But we still have to [inaudible] more in governments the need for a very open and organized civil society and to receive their assistance. As international organizations, the IDB, the World Bank, the OAS, we all share commitment to work with civil society. We invite civil society to all our conferences, we ask them to hear their opinion, we encourage their organizations. But I think that we still have to do much more at the government level.

[Applause]

Frank Vogl:

Thank you. It is logical if we just stay on Conventions and civil society for a moment. But I will ask you, Huguette, about the United Nations Convention. I believe there is a very important meeting coming up in just a few weeks time. What is going to make the difference to make this something achievable? I bear in mind these wonderful comments that we found from each person here that relate to that. Thank you.

Huguette Labelle& docOpening Plenary

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